lunes, 21 de marzo de 2011

Modificación de conducta

“La modificación de conducta implica la aplicación sistemática de los principios y las técnicas de aprendizaje para evaluar y mejorar los comportamientos encubiertos y manifiestos de las personas y facilitar así un funcionamiento favorable”

Si queremos cambiar una conducta inadecuada o enseñar algo nuevo, lo primero que tenemos que hacer es identificarla lo más objetivamente posible. Para ello, debemos definirla en términos específicos que requieran un mínimo de interpretación, es decir, de forma clara, de modo que pueda ser observada (medida y registrada) por personas diferentes sin necesidad de hacer suposiciones y/o valoraciones subjetivas.

Podremos analizar cualquier conducta del siguiente modo:

Estímulo Conducta Consecuencia

Nuestra conducta depende de las consecuencias que obtengamos de ella. Utilizamos el medio para obtener consecuencias positivas, agradables y para evitar consecuencias negativas o desagradables. Repetiremos aquellas conductas que van seguidas de un premio o recompensa y no repetiremos las que no proporcionan consecuencias agradables.

En consecuencia, cualquier intento de eliminar o disminuir una conducta que simultáneamente no premie las conductas incompatibles, será un fracaso. Por ello, conocer la relación que existe entre la conducta y sus consecuencias, tipos de consecuencias y cómo usarlas es fundamental para garantizar una enseñanza eficaz.

Las consecuencias pueden ser positivas o negativas. Las consecuencias positivas son aquellas que aplicadas inmediatamente después de una conducta producen un aumento en la frecuencia de ésta. Pueden ser actividades; juegos y juguetes; atención, elogios, sonrisas, alimentos o bebidas preferidas de cada persona; etc. (ver anexo: “Tabla de premios”). En general cuando una persona obtiene consecuencias positivas se siente querido y aumenta la seguridad en sí mismo.

Las consecuencias negativas son aquellas que aplicadas inmediatamente después de una conducta concreta disminuyen o eliminan la emisión de esa conducta. Esas consecuencias (pérdida de atención, retirada de juguetes favoritos, “no ir a la piscina —que le encanta—”, “no ir al cine”, etc.) deben siempre aplicarse en primer lugar, y recurrir al castigo solo y exclusivamente en situaciones imprescindibles.

Veamos un ejemplo: “Gonzalo es, según sus padres, un niño difícil. Cuando están en

la mesa dice tacos, y cuanto más se insiste en decirle que se calle, más, durante más tiempo y más alto los dice. Sus padres deciden que cada vez que Gonzalo diga tacos le volverán la espalda y sólo le prestarán atención cuando se calle. Gonzalo continúa diciendo tacos unos días pero después deja de hacerlo”.

Reforzadores condicionados

Reforzadores condicionados

Para que un reforzador positivo sea efectivo, tienes que presentarlo inmediatamente después de la conducta que quieres fortalecer. Si presentas el reforzador varios segundos después, será difícil que tu perro establezca la relación entre la conducta y el reforzador (es decir que el reforzador no es contingente a la conducta).

Esto significa que tienes que conseguir una sincronía entre la conducta de tu perro y la presentación del reforzador. Esta sincronía se conoce como "timing".

Imagina que le estás enseñando a tu perro a sentarse. Él se sienta y le das un pedacito de comida para reforzar la conducta. Pero resulta que cada vez que acercas tu mano para darle la comida, él se levanta para tomarla. Entonces, terminas enseñándole a levantarse, ya que le das la comida a tu perro cuando se levanta y no cuando se sienta. Es decir que tu timing es incorrecto para la conducta que quieres entrenar.

¿Cómo puedes hacer para presentar el reforzador justo después que tu perro se sienta, pero antes que se levante? Necesitas una señal que le indique a tu perro cuál es la conducta correcta. Esta señal es un tipo particular de reforzador que se conoce como reforzador condicionado.

Tipos de reforzadores

Existen dos tipos generales de reforzadores: los reforzadores incondicionados o primarios, y los reforzadores condicionados o secundarios.

Los reforzadores incondicionados no dependen del aprendizaje para adquirir su propiedad reforzante. Es decir que tu perro no tiene que asociarlos con otros eventos para que funcionen como reforzadores. Puedes pensar en estos reforzadores como "reforzadores naturales". La comida y el agua son dos ejemplos típicos de reforzadores incondicionados.

En cambio, los reforzadores condicionados son eventos que se vuelven reforzantes por medio del aprendizaje. Es decir que son eventos neutros que, después de ser asociados con reforzadores existentes, se convierten en reforzadores. Las felicitaciones y los elogios son reforzadores condicionados, ya que no significan nada hasta que se asocian con otros eventos reforzantes.

Los reforzadores condicionados en el adiestramiento canino

Imagina que le estás enseñando a tu perro a sentarse, pero antes has creado un reforzador condicionado. Este reforzador condicionado es el sonido "click" hecho con un clicker.

Entonces, cada vez que tu perro se sienta, haces "click" y luego le das un pedacito de comida. Como el "click" es un reforzador condicionado, no es necesario que tu perro permanezca sentado mientras acercas tu mano para darle la comida. La conducta de sentarse ha sido reforzada con el "click", que es seguido de la presentación de la comida.

El reforzador condicionado funciona como una señal que le indica a tu perro "eso que acabas de hacer es lo correcto". Esto te permite retrasar el reforzador primario unos segundos y alcanzar un timing adecuado para enseñarle a tu perro cualquier cosa.

El reforzador condicionado no sólo te sirve para "marcar" las conductas que estás entrenando, sino para comunicarte con tu perro. Ten en cuenta que el reforzador condicionado no sólo es un marcador, sino que es una señal del inicio del proceso de reforzamiento.

lunes, 28 de febrero de 2011

terapia racional emotiva de Ellis

Albert Ellis, el creador de la influyente Terapia Racional Emotiva, murió a la edad de 93 años.

Según su teoría la neurosis es causada por doce ideas irracionales:

1. La idea de que debo ser amado por otros en cualquier actividad que lleve acabo.

2. La idea de que ciertos actos son feos o perversos, por lo que los demás deben rechazar a las personas que los cometen.

3. La idea de que es horrible cuando las cosas no son como nos gustaría que fueran.

4. La idea de que la miseria humana está causada invariablemente por factores externos y se nos impone por gente y eventos extraños a nosotros.

5image. La idea de que si algo es o podría ser peligroso o aterrador, deberíamos estar tremendamente obsesionados con ello.

6. La idea de que es más fácil eludir que enfrentar las dificultades de la vida y las responsabilidades personales.

7. La idea de que necesitamos de forma absoluta otra cosa más grande o más fuerte que nosotros en la que apoyarnos.

8. La idea de que siempre debemos ser absolutamente competentes, inteligentes y ambiciosos en todos los aspectos.

9. La idea de que si algo nos afectó considerablemente, permanecerá haciéndolo durante toda nuestra vida.

10. La idea de que debemos tener un control preciso y perfecto sobre las cosas.

11. La idea de que la felicidad humana puede lograrse a través de la inercia y la inactividad.

12. La idea de que no tenemos control sobre nuestras emociones y que no podemos evitar sentirnos alterados con respecto a las cosas de la vida.

Liberarnos de esas ideas irracionales, de acuerdo a Ellis, nos llevará a ser personas mentalmente saludables.

Sus puntos de cuestionamiento a esta teoría se centraban en la excesiva pasividad del terapeuta y del paciente y la lentitud del procedimiento. Para ello acercó más su labor psicoterapéutica a un enfoque "neo-freudiano", obteniendo un 63% de mejoría en sus pacientes y un 70% en sus pacientes neuróticos. Todo esto se había conseguido con menos tiempo y menos entrevistas. Pero aún así, observó que sus pacientes se solían estancar en la mera comprensión de su conducta ("Inshigts") sin que la modificasen necesariamente. En este punto empezó a buscar métodos más activos en la teoría del aprendizaje y las técnicas de condicionamiento. Sus resultados mejoraron aún más. Pero no estaba todavía satisfecho del todo.

Fue en 1955 cuando comenzó a desarrollar su enfoque racional-emotivo de la psicoterapia. En 1958 publicó por primera vez su famoso modelo A-B-C para la terapia, donde exponía que los trastornos emocionales derivaban de un continuo "auto-doctrinamiento" en exigencias irracionales. La terapia tenía así como fin, no solo tomar conciencia de este auto-doctrinamiento en creencias irracionales, sino también en su sustitución activa por creencias más racionales anti-exigenciales y anti-absolutistas y su puesta en práctica conductual mediante tareas fuera de la consulta.

Entre 1950 y 1965 publica una serie de obras centradas preferencialmente en el área sexual (p.e "sexo sin culpa", 1958, "Arte y Técnica del Amor", 1960 y "La enciclopedia de la conducta sexual", 1961), que le hicieron ocupar un lugar relevante en este área. También en 1962 publica su primera obra relevante en el campo de la psicoterapia ("Razón y Emoción en Psicoterapia") donde expone extensamente su modelo de la terapia racional-emotiva. A partir de los sesenta, Ellis se dedicó a profundizar y ampliar las aplicaciones clínicas de su modelo, publicando una gran cantidad de obras, que tenían como eje central convertirse en "métodos de autoayuda".


Terapia Racional Emotiva Conductual

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El Dr. Albert Ellis fundador y actual presidente del Albert Ellis Institute de New York, inicia esta corriente en 1955 con el nombre de "Rational Terapy", y luego reemplazado, y hasta hoy denominado "Rational Emotive Behabior Terapy". REBT. Terapia Racional Emotiva y conductual.

La profundidad filosófica de su iniciador Albert Ellis, quien considera que su teoría esta representada por una sencilla frase atribuida al filósofo estoico griego Epicteto: "Las personas no se alteran por los hechos, sino por lo que piensan acerca de los hechos" ha desarrollado un modelo sencillo y que no solo ha aplicado, estudiado, y presentado con fundamentos sólidos basados en la investigación, sino que ha trabajado con este modelo para la educación y la prevención de trastornos emotivos y de la conducta.

Principios Básicos de la T.R.E.C

1. La cognición es el determinante más importante y accesible de la emoción humana. De manera sencilla, sentimos lo que pensamos. No son las circunstancias, ni los demás los que nos hacen sentir como sentimos, sino es nuestra manera de procesar estos datos, seamos o no conscientes de ello. Ciertas circunstancias macro tales como el pasado, y los eventos externos contribuyen pero no son directamente lo que determina nuestras emociones.

2. Para cambiar nuestra perturbación emocional, para mejorar nuestros problemas emocionales y conductuales, debemos cambiar nuestros esquemas disfuncionales de pensamiento.

3. Los esquemas disfuncionales de pensamiento son causados por factores múltiples, que incluyen causas genéticas, biológicas y las influencias ambientales. Los humanos tiene una natural tendencia a desarrollar esquemas disfuncionales de pensamiento, aún en los ambientes más favorables.

4. Aunque la herencia y el ambiente sean importantes en la adquisición de los esquemas disfuncionales de pensamiento, la gente mantiene sus esquemas disfuncionales por auto-adoctrinamiento o repetición de sus creencias irracionales. La causa más próxima de perturbación emocional es la adherencia actual a las creencias irracionales, más que la forma en que fueron adquiridas en el pasado. Si las personas reevaluaran su pensamiento y lo abandonaran, su funcionamiento actual sería muy distinto.

5. Las creencias actuales pueden ser cambiadas aunque tal cambio no sea fácil. Las creencias irracionales pueden cambiarse mediante esfuerzos activos y persistentes para reconocer, desafiar y revisar el propio pensamiento.

Albert Ellis utilizó un modelo sencillo que llamó el "ABC" para explicar didáctica y básicamente su teoría.

Qué es el "ABC" ?

A B C

Acontecimiento Activador Sistema de Creencias Consecuencias

(situaciones) (pensamientos) (Emociones, Conductas)

("A") Representa el acontecimiento activador, suceso o situación. Puede ser una situación o acontecimiento externo o un suceso interno (pensamiento, imagen, fantasía, conducta, sensación, emoción, etc.)

("B") Representa en principio al sistema de creencias, pero puede considerarse que incluye todo el contenido del sistema cognitivo: pensamientos, recuerdos, imágenes, supuestos, inferencias, concepto o imagen de si, atribuciones, normas, sistema de valores, esquemas, filosofía de vida, etc.

Las Creencias ("B") Racionales:

Son aquellas que pueden apoyarse en:

Una coherencia Lógica.

Una verificación en la realidad (Empírica).

Una eficacia, o de utilidad practica (Pragmática).

Son los deseos preferenciales, flexibles, y ayudan a lograr metas o propósitos.

Las creencias ("B") Irracionales:

Son aquellas que no pueden apoyarse en:

Una coherencia Lógica.

Una verificación en la realidad.

terapia cognitiva de Beck


LA TERAPIA COGNITIVA

Aaron T. Beck

INTRODUCCIÓN:

Aaron T: Beck inicia el desarrollo de la que denominó "Terapia Cognitiva" a principio de la década de los sesenta (1962) en la Universidad de Pensylvania, como una psicoterapia para la depresión, breve .

CONCEPTOS BÁSICOS:

“La Terapia Cognitiva está basada en el modelo cognitivo que postula que las emociones y conductas de las personas están influidas por su percepción de los eventos. No es una situación en y por sí misma la que determina lo que una persona siente, sino más bien la forma en que ella interpreta la situación (Ellis, 1962; Beck, 1964).

.... Por lo tanto la forma en que se sienten las personas está asociada a la forma en que interpretan y piensan sobre una situación. La situación por sí misma no determina directamente cómo se sienten; su respuesta emocional está mediada por su percepción de la situación.” (Beck, J., 1995, Cognitive Therapy: Basics and Beyond, p.14 ).
La Psicoterapia Cognitiva destaca que lo que las personas piensan y perciben sobre sí mismos, su mundo y el futuro es relevante e importante y tiene efecto directo en cómo se sienten y actúan.”. (Dattilio & Padesky, 1990, Cognitive Therapy with Couples, p.6)

En otras palabras, las terapias cognitivas se basan en los siguientes supuestos básicos:

(1) Las personas no son simples receptores de los estímulos ambientales, sino que construyen activamente su "realidad".
(2) La cognición es mediadora entre los estímulos y las respuestas (cognitivas, emotivas o conductuales).
(3) Las personas pueden acceder a sus contenidos cognitivos.
(4) La modificación del procesamiento cognitivo de la información (sistemas de atribución, creencias, esquemas, etc.) es central en el proceso de cambio.

En cuanto a su estilo las terapias cognitivas enfatizan:

(1) La importancia de la alianza terapéutica y la colaboración y participación activa del paciente en el proceso.
(2) Un enfoque orientado al problema y los objetivos.
(3) El carácter educativo (o reeducativo) del proceso, capacitando al paciente para enfrentar por sí mismo futuras situaciones de manera más saludable y funcional.

EL SISTEMA COGNITIVO:

Siendo "S" el estímulo o situación, "P" el sistema y procesamiento cognitivo (pensamientos) y "R" la respuesta o reacción. El modelo se representa por la relación:
S à P à R
Las reacciones pueden ser: emotivas, conductuales o fisiológicas.
Los pensamientos automáticos son los pensamientos evaluativos, rápidos y breves que no suelen ser el resultado de una deliberación o razonamiento, sino más bien parecen brotar automáticamente. Estos pensamientos pueden tener forma verbal (“lo que me estoy diciendo a mí mismo”) y/o visual (imágenes).
Los pensamientos automáticos surgen de las creencias. Estas creencias son ideas que son tomadas por la persona como verdades absolutas.
Las creencias más centrales o creencias nucleares son interpretaciones tan fundamentales y profundas que las personas frecuentemente no las expresan ni aún a sí mismas, no tienen clara conciencia de ellas. Estas creencias nucleares desarrolladas desde la infancia consisten en definiciones, evaluaciones o interpretaciones de sí mismos, de las otras personas y de sumundo.
Las creencias nucleares representan el nivel más profundo, fundamental, rígido y global de interpretación, que influye en los otros niveles. Los pensamientos automáticos o palabras e imágenes que están en nuestra mente son relativos a las situaciones y representan el nivel más superficial de cogniciones. Entre ambos niveles están las denominadas creencias intermedias, influidas por las nucleares (e influyentes sobre los pensamientos automáticos).
Las creencias intermedias están constituidas por: reglas (normas), actitudes y supuestos.

lunes, 31 de enero de 2011

Psicoterapia Cognitiva Conductual

Esta corriente psicoterapéutica surge en la década del 50 e incorpora paulatinamente estrategias y procedimientos de la Psicología cognitiva (Bandura, Ellis, Beck, Meichenbaum), hasta adoptar la denominación que posee actualmente, Terapia Cognitivo-Conductual.

Tanto por la variedad de estrategias terapéuticas disponibles como por su eficacia, este enfoque se ha extendido a un amplio rango de trastornos psicológicos, así como a la promoción y prevención en salud.

La Terapia Cognitivo-conductual considera que las personas nacemos con una herencia y un determinado temperamento, con los cuales comienza a interactuar con su entorno, aprendiendo pautas de comportamiento, tanto beneficiosas como perjudiciales para sí mismo y/ o para los demás. El término conducta se entiende en un sentido amplio, abarcando conductas visibles, así como pensamientos, sentimientos y emociones.

Es en la interacción familiar temprana y en el intercambio social y cultural posterior, donde se produce el proceso de adquisición de nuestra manera habitual de pensar, sentir y actuar. Así sentimos miedo en algunas situaciones, alegría en otras, aprendemos a resolver ciertos problemas, mientras que otros se nos van de las manos.

Ahora bien, el proceso de aprendizaje no es unidireccional, se trata de una compleja secuencia de interacciones, por lo que no somos receptores pasivos de la influencia del medio. Todo aprendizaje ocurre siempre en un individuo que trae consigo una determinada constitución genética y una historia personal y única. Esto explica que ante una misma situación cada persona reaccione de manera diferente.

El enfoque cognitivo-conductual investiga cómo aprendemos, es decir los principios que explican el aprendizaje, tanto de comportamientos deseables como perjudiciales. El qué aprendemos, es algo que depende de la constitución genética y, fundamentalmente, de las experiencias de vida particulares e intransferibles de cada persona.

Algunos de estos aprendizajes nos ayudan a sentirnos bien, a relacionarnos adecuadamente con los demás y a lograr lo que nos proponemos. Otros en cambio, nos generan dolor, resentimiento, dañan nuestra salud y nuestras relaciones interpersonales. A ellos estará dirigida la terapia.

El objetivo de nuestro abordaje, como agentes de la salud, es mejorar la calidad de vida de quienes nos consultan, teniendo en cuenta que éste es un concepto altamente subjetivo donde cada sujeto impone su sentido.

A continuación vamos a enumerar algunas características de este tipo de psicoterapia:

CARACTERÍSTICAS DE LA TERAPIA COGNITIVO-CONDUCTUAL

> Es de corta duración, en comparación con otras modalidades de psicoterapia.
> Los consultantes pueden ser una persona, una pareja, una familia o un grupo.
> Es activo-directiva, esto significa que los cambios requieren compromiso y un rol protagónico del paciente, quien no se limita a concurrir a las sesiones, sino que además va produciendo cambios graduales en su vida cotidiana. El terapeuta es más directivo: complementa la escucha con intervenciones que promueven no solo la reflexión sino además la acción.
> Se incluyen tareas para realizar entre las sesiones, como forma de poner en práctica los aspectos trabajados en la consulta.
> Se genera una relación colaboradora entre terapeuta y paciente, en la que el rol del terapeuta consiste en asesorar y acompañar en el camino hacia los cambios que se deseen promover.
> Está orientada al presente. La reflexión sobre el pasado tiene como finalidad generar cambios en el presente en pro de una vida más plena y gratificante.
> Se considera que la terapia fue efectiva en la medida que el paciente logre las metas que se propuso y mejore su calidad de vida.